La organización ANTAC señala inseguridad, altos costos operativos y políticas públicas como factores que amenazan la viabilidad del sector, especialmente para el esquema de “hombre-camión”.
Ciudad de México.— La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) advirtió que el sector enfrenta una de las etapas más críticas, marcada por la inseguridad en carreteras, el aumento de costos operativos y decisiones de política pública que, aseguran, podrían afectar la permanencia de miles de pequeños transportistas.
En un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la organización expuso que las condiciones actuales han convertido el trabajo en carretera en una actividad de alto riesgo, debido a asaltos, extorsiones y hechos violentos que han afectado directamente a operadores.
El documento también subraya el impacto económico derivado del precio del combustible, particularmente por la carga impositiva, así como el deterioro de la infraestructura carretera, que incrementa tiempos de traslado, costos y riesgos de accidentes. A ello se suman, según ANTAC, sistemas de peaje ineficientes y procesos administrativos que califican como lentos y costosos.
La organización manifestó además preocupación por iniciativas impulsadas desde el ámbito federal, como propuestas asociadas al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, las cuales, sostienen, podrían favorecer a grandes empresas en detrimento del modelo tradicional de “hombre-camión”.
En este contexto, el presidente de ANTAC, David Estévez Gamboa, anunció la convocatoria a un paro nacional programado para el próximo 6 de abril, una vez concluido el periodo de Semana Santa, como medida de presión ante la falta de respuesta institucional.
El dirigente señaló que la decisión responde a la persistencia de problemáticas como la inseguridad en carreteras, las extorsiones y el incremento en los precios de los combustibles. “Nos vemos en la necesidad de volvernos a manifestar… paralicemos todo”, expresó.
Entre las principales demandas, ANTAC plantea el fortalecimiento de la seguridad en carreteras mediante una mayor presencia de la Guardia Nacional en tramos de riesgo, la reducción del precio del diésel, mejoras urgentes en la infraestructura vial y la modernización de casetas de peaje.
Asimismo, solicita combatir la corrupción en puntos de revisión, agilizar trámites administrativos, emitir licencias federales en formato plastificado y permitir la participación de terceros en exámenes médicos para evitar prácticas monopólicas.
En el ámbito social, la organización propone la creación de fideicomisos de apoyo para transportistas y respaldo económico para familiares de operadores fallecidos durante el ejercicio de su labor.
Aunque el posicionamiento mantiene un tono crítico, ANTAC señaló que su intención no es confrontar, sino abrir un canal de diálogo directo con el gobierno federal para atender las problemáticas del sector.
“El transporte es un pilar de la economía nacional”, indica el documento, al advertir que la continuidad de esta actividad es clave para el comercio y la movilidad en el país.