La Ribera de Chapala se prepara para conocer una nueva fotografía de su población. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tiene previsto publicar el próximo 22 de septiembre de 2026 los resultados de la Encuesta Intercensal 2025, un ejercicio que permitirá actualizar la información demográfica del país cinco años después del Censo de Población y Vivienda 2020.
Para una región que durante la última década ha experimentado cambios en su población, expansión urbana y movilidad entre municipios, los nuevos datos ofrecerán una referencia para dimensionar la magnitud de esas transformaciones.
Los últimos registros censales muestran que el crecimiento no ha ocurrido al mismo ritmo en todos los municipios.
En Chapala, la población pasó de 48,839 habitantes en 2010 a 55,196 en 2020, un incremento cercano al 13 por ciento. La población se distribuyó principalmente entre la cabecera municipal, Ajijic, Atotonilquillo y San Antonio Tlayacapan, localidades que concentran buena parte de la actividad habitacional y económica del municipio.
Poncitlán también registró un aumento durante ese periodo. El municipio pasó de 48,330 habitantes en 2010 a 53,659 en 2020, un crecimiento aproximado de 11 por ciento.
En Jocotepec, la población aumentó de 41,765 a 47,105 habitantes entre ambos censos, un crecimiento de aproximadamente 12.8 por ciento. La cabecera municipal concentró la mayor cantidad de habitantes, seguida por localidades como San Juan Cosalá y Zapotitán de Hidalgo.
Pero el cambio más pronunciado entre los cuatro municipios se produjo en Ixtlahuacán de los Membrillos. De acuerdo con los registros censales, su población pasó de 41,060 habitantes en 2010 a 67,969 en 2020, un incremento de alrededor de 65.5 por ciento.
El comportamiento de Ixtlahuacán está relacionado con una dinámica de crecimiento urbano distinta a la de otros municipios de la Ribera. Su cercanía con el Área Metropolitana de Guadalajara y la expansión de desarrollos habitacionales han contribuido a modificar el perfil demográfico y territorial del municipio.
En conjunto, Chapala, Poncitlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Jocotepec sumaban alrededor de 180 mil habitantes en 2010. Diez años después, la cifra había superado los 223 mil habitantes.
El crecimiento, sin embargo, no significa únicamente un aumento en las cifras. Cada nuevo habitante implica necesidades adicionales de vivienda, agua potable, transporte, infraestructura, educación, servicios de salud y movilidad. En una región donde miles de personas se desplazan diariamente entre municipios por motivos laborales, comerciales o educativos, el comportamiento demográfico también ayuda a explicar la presión creciente sobre las vías de comunicación y los servicios públicos.
La Encuesta Intercensal 2025 permitirá conocer si las tendencias observadas entre 2010 y 2020 continuaron durante los años siguientes y, sobre todo, dónde se concentró el crecimiento más reciente.
Los resultados también podrán mostrar cambios en la estructura por edades, composición de los hogares, características de las viviendas y distribución territorial de la población. Para los gobiernos municipales, esa información puede convertirse en una herramienta para dimensionar necesidades actuales y planificar infraestructura y servicios.
La publicación del INEGI tendrá especial interés en una región que ya no puede analizarse únicamente desde las fronteras de cada municipio. Chapala, Jocotepec, Poncitlán e Ixtlahuacán de los Membrillos forman parte de una dinámica regional en la que población, vivienda, empleo, turismo y movilidad están cada vez más conectados.
El próximo 22 de septiembre, los nuevos datos permitirán saber cuánto ha cambiado esa realidad desde 2020 y ofrecerán una base estadística más reciente para entender hacia dónde se dirige el crecimiento poblacional de la Ribera de Chapala.
Fuente: INEGI e Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG).