Las celebraciones comenzarán el 6 de noviembre con actividades religiosas, recorridos por las calles del municipio y una verbena popular gratuita. Barrios y gremios participarán en el programa que se extenderá durante nueve días.
PONCITLÁN, Jalisco.— El municipio de Poncitlán se prepara para celebrar sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario, una tradición religiosa que reúne cada año a fieles y familias en torno a una de las imágenes más representativas de su patrimonio espiritual y cultural.
De acuerdo con la tradición local, la imagen de la Virgen del Rosario llegó a Poncitlán en 1548 como un regalo del emperador Carlos V. Desde entonces, su veneración ha formado parte de la historia religiosa de la comunidad.
Aunque la festividad de Nuestra Señora del Rosario se conmemora el 7 de octubre en el calendario litúrgico, las celebraciones patronales de Poncitlán están programadas para comenzar el viernes 6 de noviembre, con un programa que combinará actos cívicos, manifestaciones de fe y actividades populares.
La jornada inaugural contempla un desfile cívico por las principales calles de la población, encabezado por autoridades municipales. Posteriormente, se realizará el recorrido de la imagen de la Virgen del Rosario por calles adornadas con tapetes de aserrín, flores y luces, mientras los fieles acompañan su paso con cánticos y expresiones de devoción.
Para el primer día también se anunció una verbena popular gratuita, amenizada por las agrupaciones Banda Inolvidable, Fugitiva, Palomo y Vaqueros Musical. De acuerdo con la información difundida sobre las festividades, el festejo será financiado por empleados y servidores públicos del Ayuntamiento de Poncitlán como una ofrenda en honor a la patrona del municipio.
A lo largo del novenario, distintos gremios, jóvenes y barrios participarán en la organización de actividades dirigidas a habitantes y visitantes. Estas jornadas buscan mantener la tradición y favorecer la convivencia entre los distintos sectores de la comunidad.
La celebración tiene como uno de sus ejes la devoción al Santo Rosario, una práctica de la tradición católica vinculada con la contemplación de la vida de Jesucristo a través de María. Para los fieles, esta oración representa también una fuente de paz y un motivo para pedir por la salud, la prosperidad y el bienestar de las familias.