El miércoles de ceniza marca de forma visible el comienzo de la Cuaresma, un período de conversión de corazón en preparación para la Semana Santa.
Este día los católicos empiezan con un gesto muy gráfico, la imposición de la ceniza: el sacerdote traza una cruz sobre la frente de la persona al tiempo que le dice: “Conviértete y cree en el Evangelio”.
¿De dónde viene ese rito y qué significa?. La imposición de la ceniza se practica en la Iglesia católica desde sus orígenes y recoge la tradición judía de cubrirse con cenizas para manifestar arrepentimiento.
Este gesto recuerda una antigua tradición del pueblo hebreo: cuando se sabían en pecado o cuando se querían preparar para una fiesta importante en la que debían estar purificados, se cubrían de cenizas y vestían con un saco de tela áspera.
Desde hace algunos años, la frase acompaña al signo de la cruz : “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”, dice el sacerdote.
EL MENSAJE CUARESMAL.
Para esta cuaresma el Santo Padre Francisco ha emitido un mensaje sobre los falsos profetas, un corazón frío y el fuego de la pascual.
Aquí un fragmento del mensaje:
Queridos hermanos y hermanas:
Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.
Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12).
Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.
Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.
Mensaje completo aquí(.http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/papa-francesco_20171101_messaggio-quaresima2018.html)