Chapala, Jalisco.— El mariachi volverá a ocupar plazas, comunidades y espacios culturales de la Ribera de Chapala a finales de octubre, pero la segunda edición de “Al Calor del Mariachi” plantea una pregunta que va más allá de la programación de conciertos: si el encuentro puede convertirse en una tradición anual capaz de vincular la música con la formación de nuevas generaciones y con la actividad cultural y turística del municipio.

La segunda edición del festival se realizará del 26 de octubre al 1 de noviembre de 2026. El programa fue presentado este jueves en la Secretaría de Cultura de Jalisco con la participación de autoridades, organizadores y representantes académicos.

El proyecto tiene antecedentes fuera de Chapala. “Al Calor del Mariachi” tuvo una edición en Puerto Vallarta en 2023 y llegó por primera vez a la Ribera de Chapala en 2025, cuando el municipio fue sede de un encuentro que reunió música, gastronomía, actividades académicas y conciertos en distintas comunidades.

Aquella primera edición en Chapala estuvo vinculada al 60 aniversario del Mariachi Nuevo Tecalitlán y consiguió reunir a más de 15 mil asistentes, de acuerdo con cifras de los organizadores. También incorporó talleres dirigidos a jóvenes músicos, una colaboración académica con la Universidad de Guadalajara y actividades en la cabecera municipal y las delegaciones.

Para 2026, los organizadores esperan superar los 20 mil visitantes y ampliar el carácter internacional del encuentro. Se prevé la participación de músicos y agrupaciones de Estados Unidos, Canadá, Perú, Chile y Costa Rica, además de estudiantes y músicos procedentes de distintos estados de México y municipios de Jalisco.

Pero el crecimiento planteado no se limita al número de visitantes. Uno de los ejes centrales será nuevamente la formación de músicos jóvenes. Ángel Martínez, director general de “Al Calor del Mariachi”, señaló durante la presentación que el festival busca contribuir a su profesionalización y fortalecer su vínculo con una tradición musical que continúa transmitiéndose entre generaciones.

La Universidad de Guadalajara volverá a participar mediante actividades formativas que podrán contar con reconocimiento académico. En la edición anterior, 194 jóvenes participaron en los talleres, según Patricia Rosas Chávez, rectora del Centro Universitario de Chapala.

La dimensión territorial también será parte de esta segunda etapa. El festival no se concentrará en la cabecera municipal: las actividades llegarán a Chapala, Ajijic, Atotonilquillo, Santa Cruz de la Soledad, San Nicolás de Ibarra y San Antonio Tlayacapan.

La decisión de llevar el encuentro a las comunidades recupera uno de los rasgos de la primera edición. En 2025, las delegaciones recibieron agrupaciones de distintas características y actividades vinculadas con la música y la gastronomía, mientras que Chapala concentró algunos de los momentos de mayor convocatoria. La “Maleconeada del Mariachi”, por ejemplo, reunió a más de tres mil personas, de acuerdo con información publicada después del festival.

Para esta edición se han anunciado conciertos, talleres de profesionalización, conversatorios, una masterclass de canto, actividades gastronómicas y otras propuestas culturales. Entre los invitados de la parte formativa se encuentran el intérprete Arturo Vargas y Carlos Martínez, director musical del Mariachi Vargas de Tecalitlán.

La apuesta tiene así dos dimensiones. Por un lado, está la capacidad del mariachi para atraer visitantes y generar actividad alrededor de restaurantes, hoteles, espacios públicos y comunidades de la Ribera. Por otro, está la intención de utilizar el festival como un espacio para que los músicos jóvenes aprendan, se relacionen con intérpretes de mayor trayectoria y encuentren una vía de continuidad profesional.

En ese sentido, Chapala no aparece solamente como el lugar donde se realizan los conciertos. El municipio funciona como el escenario en el que los organizadores buscan darle continuidad a un proyecto que comenzó fuera de la Ribera y que, después de su primera experiencia en 2025, intenta establecerse como una cita anual.

El reto para esta segunda edición será precisamente pasar de un acontecimiento de gran convocatoria a un encuentro con permanencia. El programa anunciado para octubre busca hacerlo mediante una combinación de música, educación, gastronomía, turismo y participación comunitaria.

Del 26 de octubre al 1 de noviembre, el mariachi volverá a recorrer las comunidades de Chapala. Esta vez, la apuesta no será únicamente llenar plazas, sino construir alrededor de esa música un espacio donde puedan encontrarse quienes la interpretan, quienes la enseñan y quienes buscan mantenerla vigente.

Share.

About Author

Leave A Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.