Las lluvias extraordinarias que se presentaron en los últimos meses ayudaron a que el Lago de Chapala alcanzara casi 74 por ciento de su capacidad, por lo que investigadores consideran que el abasto del líquido que recibe el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) no debería estar comprometido como en otros años.
“Tenemos una perspectiva buena. Creemos que podemos subir a 75 por ciento el nivel del lago, lo que sería muy importante para Guadalajara, al tener la certidumbre de que este año vamos a tener agua”, mencionó el maestro Eduardo Juárez Carrillo, Director del Instituto de Limnología del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA).
El investigador explicó que hasta el 28 de octubre pasado el Lago de Chapala ubicaba su cota en 95.99, lo que representa estar a 73.99 por ciento de su capacidad, es decir, aproximadamente cinco mil 500 millones de hectómetros cúbicos de agua.
Además, resaltó que cuando el lago se ubica a la mitad de su capacidad sí pueden presentarse problemas en el abasto del líquido para el AMG; sin embargo, es poco probable que ese escenario se replique en los próximos meses debido al alto nivel en el que se encuentra este cuerpo de agua.
“El lago está prácticamente en uno de sus mejores años durante este siglo, aunque hemos tenido fechas con mejores niveles: en 2018 la cota máxima fue de 96.76, lo que representó 70 centímetros más”, apuntó.
Recordó que aproximadamente la mitad del agua que se usa en el AMG proviene de Chapala, mientras que el resto se obtiene de pozos y mantos freáticos. No obstante, dijo que 50 por ciento del líquido que se envía a la ciudad puede perderse en el camino debido a la calidad de las tuberías o a fugas en éstas.
Juárez Carrillo agregó que para mantener la calidad del agua de Chapala, instancias federales como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) deberían de empezar a revisar las concesiones que se expidan a las propiedades en las cercanías del lago, así como los permisos y límites a actividades como la pesca.
El aumento en la capacidad del lago también se refleja en la cantidad de especies de peces para consumo humano, agregó el investigador.
“Hemos demostrado cómo, con respecto al aumento de la cantidad del nivel del lago, hay mayor cantidad de productividad y se pesca cada vez más, y las cooperativas pesqueras van a aumentar sus actividades, como se observa muy bien con el charal”, consideró.
Share.