El proyecto forma parte de SANAAR, una iniciativa que vincula alimentación agroecológica, prevención de enfermedades renales y participación comunitaria. La construcción contempla técnicas de bioconstrucción y se prevé que el espacio entre en operación en 2027.
PONCITLÁN, JALISCO.— En la comunidad de Agua Caliente dio inicio a la construcción de un nuevo comedor comunitario con la colocación de la primera piedra del proyecto, una obra que busca vincular la alimentación, la producción agroecológica y la prevención de problemas de salud renal con la participación directa de habitantes de la localidad.
El proyecto forma parte de SANAAR (Salud Ambiental y Nutrición Agroecológica para Aliviar el Riñón), una iniciativa financiada por la Unión Europea e implementada por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS),ALTERD y el Gobierno Municipal de Poncitlán. El programa se desarrolla en comunidades de la Ribera de Chapala y contempla acciones relacionadas con seguridad alimentaria, producción agroecológica y prevención de enfermedades no transmisibles.
Durante el acto, el presidente municipal de Poncitlán, Arturo Israel Ascencio Gómez, estuvo acompañado por la presidenta del Sistema DIF Municipal, María Cristina Sánchez, integrantes del Ayuntamiento, representantes de SANAAR, investigadores, especialistas, productores y habitantes de Agua Caliente.
De acuerdo con el gobierno municipal, el Ayuntamiento participa en el proyecto mediante la disposición del terreno, permisos, materiales y acompañamiento técnico, además de analizar posibles aportaciones adicionales para completar la obra.
Uno de los elementos centrales del proyecto será el método de construcción. El inmueble se desarrollará como una obra-escuela de bioconstrucción, de manera que habitantes de Agua Caliente participen en los trabajos y reciban capacitación en técnicas que posteriormente puedan aplicar en sus viviendas o en otros proyectos comunitarios.
“Además de hacer un comedor, estamos enseñando a construir, pero también estamos enseñando cómo debemos alimentarnos, cómo tratar una enfermedad o cómo prevenir estas enfermedades”, señaló Ascencio Gómez durante el acto.
El comedor se integrará a una estrategia más amplia de SANAAR, que contempla la producción de alimentos mediante prácticas agroecológicas y su incorporación a espacios comunitarios de alimentación. El proyecto tiene como objetivo fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional de niñas, niños y jóvenes, además de desarrollar capacidades locales relacionadas con la producción y preparación de alimentos.
La producción destinada al comedor provendrá de unidades agroecológicas participantes de Mezcala, San Pedro Itzicán, Agua Caliente y Chalpicote, según la información proporcionada por el Ayuntamiento. El proyecto contempla que los alimentos sean producidos bajo prácticas libres de agrotóxicos.
La iniciativa tiene antecedentes en trabajos que SANAAR comenzó a desarrollar en Poncitlán durante 2026. Entre sus objetivos se encuentra beneficiar directamente a alrededor de 500 niñas y niños mediante alimentación agroecológica, mientras que las actividades de capacitación y producción buscan alcanzar de manera indirecta a unas 3 mil personas en las comunidades participantes.
La salud renal constituye uno de los ejes del proyecto. Investigaciones y trabajos previos desarrollados en Agua Caliente han documentado problemas de inseguridad alimentaria y una elevada presencia de enfermedad renal crónica de causa desconocida entre habitantes de la localidad, particularmente entre población infantil y adolescente.
La presidenta del DIF Poncitlán, María Cristina Sánchez, destacó durante el evento otras acciones realizadas en Agua Caliente, entre ellas la instalación de una purificadora de agua y programas de alimentación que también se desarrollan en otras localidades del municipio.
En paralelo a la construcción, SANAAR contempla la capacitación de mujeres que participan como cuidadoras y gestoras de comedores comunitarios. La intención es que las propias comunidades desarrollen capacidades para administrar estos espacios y fortalecer prácticas de alimentación saludable.
En los trabajos participan también EduPaz, INDEC, Hábitat Ideal, integrantes de SANAAR, productores agroecológicos, promotores y habitantes de Agua Caliente. La participación comunitaria constituye una parte relevante del proyecto, tanto por la incorporación de mano de obra local como por el conocimiento que los habitantes tienen sobre las condiciones del territorio.
La construcción comenzó el 01 de octubre y la previsión difundida por los responsables del proyecto apunta a que el comedor pueda concluirse hacia finales de 2026 y comenzar a prestar servicio a principios de 2027.