La carretera federal Santa Rosa – La Barca, de 79 kilómetros de longitud, es considerada una de las más relevantes en Jalisco por su conectividad regional y el tránsito constante de transporte de carga que enlaza al centro del país. Su ampliación a cuatro carriles en 2014 representó una notable reducción de accidentes mortales; sin embargo, hoy su deterioro es evidente y usuarios denuncian falta de mantenimiento e inversión federal.
En tramos como las inmediaciones de El Rodeo y El Sacrificio, el mal estado del muro perimetral ha provocado fuertes accidentes; mientras que en la comunidad de Santa Cruz, en Poncitlán, la carpeta asfáltica y la señalética vial presentan daños visibles. En Atotonilquillo, el descuido ha generado ponchaduras, percances y riesgos por la falta de señalización, donde incluso transporte pesado invade carriles de aceleración.
Automovilistas y transportistas coinciden en que el abandono de la vía ha provocado accidentes fatales, desgaste excesivo en unidades y pérdidas económicas.
📉 Recortes federales agravan el problema
La situación se relaciona con los recortes en conservación de carreteras federales. En 2024, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reservó 11 mil millones de pesos destinados al Programa Nacional de Conservación de Carreteras, lo que derivó en la cancelación de licitaciones para mantenimiento rutinario, reconstrucción de puentes, señalización y seguridad vial.
Para Jalisco, esta decisión significó dejar de recibir 379.2 millones de pesos. Además, el presupuesto federal cayó de 710 millones en 2019 a solo 300.6 millones en 2023. Con los fondos reservados en 2024, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) no pudo ejecutar trabajos de conservación en carreteras libres de peaje.
El gobernador Pablo Lemus ha señalado que se requieren 12 mil millones de pesos federales para rehabilitar la red de carreteras federales en Jalisco.
Para 2025, el estado logró una reasignación extra de 387.7 millones, pero se considera insuficiente. Pero Pablo Lemus también criticó que los programas federales de bacheo no resuelven el problema estructural de las vías.
Ante la falta de inversión federal, ciudadanos han solicitado a los alcaldes de la región su intervención para que la carretera sea rehabilitada; sin embargo, la decisión final depende de la asignación de recursos de la Federación