GUADALAJARA, JAL.— El nivel del lago de Chapala se ha mantenido prácticamente estable durante las últimas semanas, pese al temporal de lluvias, y registra alrededor de 69.9 por ciento de su capacidad. Investigadores de la Universidad de Guadalajara estiman, sin embargo, que el almacenamiento podría comenzar a incrementarse en las próximas semanas debido a las precipitaciones recientes y al agua que eventualmente llegará desde la cuenca del río Lerma.
Eduardo Juárez Carrillo, director del Instituto de Limnología y Sustentabilidad del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), explicó que desde principios de septiembre no se han registrado variaciones considerables en el nivel del embalse.
El comportamiento, señaló, responde en parte a la dinámica de las aportaciones que recibe el lago. Aproximadamente 40 por ciento del agua que ingresa proviene de las lluvias registradas directamente en su cuenca, mientras que el 60 por ciento restante llega a través de los ríos que lo alimentan, principalmente el Lerma.
“Prácticamente no entró agua, pero tampoco se evaporó”, explicó Juárez Carrillo.
El investigador señaló que las precipitaciones asociadas al huracán “Polo” y la tormenta tropical “Rachel”, además del agua almacenada en presas de la cuenca que posteriormente puede incorporarse al río Lerma, podrían modificar esta tendencia.
Bajo ese escenario, se prevé que el lago supere nuevamente el 70 por ciento de almacenamiento. Juárez Carrillo recordó que durante el año pasado el nivel llegó a 77.55 por ciento, y señaló que la liberación de agua de presas ubicadas en la cuenca, entre ellas la presa Solís, podría contribuir a que este año se alcance un nivel similar.
De acuerdo con el académico, todavía existe un volumen considerable de agua dentro de la cuenca del Lerma que podría desplazarse hacia Chapala. La estimación planteada es de hasta 200 millones de metros cúbicos, a los que se sumaría el agua que continúe acumulándose durante septiembre y octubre.
En un escenario favorable, el lago podría registrar una recuperación importante hacia finales de octubre y ubicarse entre 72 y 75 por ciento, de acuerdo con la estimación expuesta por el investigador.
Ese almacenamiento, explicó, representaría una reserva relevante para el siguiente año, particularmente ante la expectativa señalada por el especialista de condiciones de calor extremo asociadas al fenómeno de “El Niño”.