El precio de la tortilla en México podría registrar un aumento en las próximas semanas, impulsado por el encarecimiento de insumos clave como la harina de maíz, así como por ajustes acumulados en costos operativos, según advirtió el presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López García.
De acuerdo con el dirigente, la empresa Maseca notificó un incremento de 450 pesos por tonelada de harina a partir del 15 de abril, lo que representa un ajuste aproximado de 25 centavos por kilogramo en el costo del insumo.
El aumento en la harina se suma a otros factores que han presionado al alza los costos de producción en los últimos meses, entre ellos el precio del gas, el transporte, el papel grado alimenticio y las refacciones para maquinaria, explicó López García.
En este contexto, el representante del sector señaló que el precio final al consumidor podría incrementarse entre dos y cuatro pesos por kilogramo, aunque subrayó que el ajuste no sería uniforme en todo el país. En particular, mencionó que entidades como Ciudad de México y el Estado de México, donde el kilo de tortilla ya se ubica entre 22 y 24 pesos, son más propensas a reflejar estos incrementos.
El dirigente indicó que cada establecimiento fija sus precios de manera independiente; sin embargo, estimaciones del propio sector sugieren un déficit cercano al 16 por ciento entre costos y precios actuales, lo que incrementa la probabilidad de ajustes en el corto plazo.
Aunque no existe una política nacional que determine el precio de la tortilla, el comportamiento del mercado suele responder de manera escalonada a variaciones en los costos de producción, lo que podría traducirse en aumentos graduales en distintas regiones del país.
La posible alza ocurre en un contexto donde la tortilla, uno de los alimentos básicos en la dieta mexicana, mantiene una alta sensibilidad social y económica, particularmente para los hogares de menores ingresos.