El pasado primero de julio un ciudadano presentó una denuncia por violencia política en razón de género ante la Contraloría del Estado de Jalisco contra el presidente municipal de Chapala, Alejandro Aguirre Curiel; el Síndico, Gamaliel de Jesús Soto Pérez, y los regidores del mismo municipio.
El ciudadano dentro de su denuncia -que este medio tiene en su poder- aseguró que la violencia política en razón de genero se cometió cuando las autoridades municipales “negaron e impidieron el acceso al cargo público de la regidora mujer con el derecho a integrarse al pleno del Ayuntamiento de Chapala”.
“el pleno del Ayuntamiento no sesionó para aprobar un punto de acuerdo que tuvieron como finalidad requerir al Consejo General del IEPC, emitiera un acuerdo para indicar que mujer debía integrarse al Ayuntamiento ante la licencia de una mujer regiduría que obtuve el espacio””, se lee en la denuncia.
De acuerdo con el denunciante, los hechos realizados por el alcalde de Chapala, el Síndico y regidores de mayoría relativa habrían cometido una falta grave y violencia política en razón de genero al impedir que se integre una mujer de la planilla del partido político Hagamos.
La denuncia bajo el folio 007633 fue turnada al Órgano Interno de Control del Gobierno Municipal de Chapala para que inicie procedimiento sancionador contra los funcionarios, ya que la Contraloría Estatal se declaro incompetente de facultades “para conocer de acciones u omisiones atribuibles a servidores públicos de la administración pública municipal de Chapala”.
El quejoso, además, pidió inscribir a los funcionarios municipales denunciados al padrón de violentadores, lo que los inhabilitaría a ser electos a algún cargo de elección popular en el próximo proceso electoral.
Con esta denuncia, será la Contraloría Municipal la que inicie el proceso administrativo sancionador para dictaminar si existe o no la conducta denunciada.