Especialistas analizan las cifras poblacionales en el marco del Día Mundial de la Población.
Los embarazos en las adolescentes de entre 15 y 19 años en Jalisco mantienen cifras parecidas a las de América Latina y no han disminuido sustancialmente en los últimos 30 años, pues en 2018, por cada mil jovencitas, 61.5 tuvieron un hijo, mientras que en 1990 esta cifra era de 66.1, afirmó la investigadora del Departamento de Estudios Regionales, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), doctora Edith Yolanda Gutiérrez Vázquez, a propósito del Día Mundial de la Población que se conmemora este 11 de julio.
Mientras que la tasa global de fecundidad entre mujeres adultas disminuyó de 3.52 en 1990 a 2.19 hijos en 2018, la fecundidad adolescente se mantiene aproximadamente en el mismo rango de 65 nacimientos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años, afirmó Gutiérrez Vázquez. Esta realidad en México no es muy distinta a la que priva en América Latina, donde la tasa de fecundidad adolescente se mantiene en 64 nacimientos, mientras que en países de la Unión Europea es de 10.6.
El investigador del Departamento de Estudios Regionales del CUCEA, doctor Alejandro Canales Cerón, dijo que en México la legislación garantiza los derechos sexuales y reproductivos, pero no hay una norma ni políticas públicas para que las personas tengan acceso a un nivel o calidad de vida mínimo.
En conferencia de prensa en la que fueron abordados diversos temas relacionados con la población, los especialistas subrayaron que los homicidios en México han logrado una disminución en la expectativa de vida de hombres y mujeres hasta de seis meses, en sólo 10 años; es decir, en promedio este problema afecta el número de años que una persona puede vivir más que las enfermedades isquémicas del corazón y el suicidio.
“Entre 2005 y 2015 se ha retrasado la expectativa de vida el equivalente a un cuarto de año (tres meses), y si observamos lo que pasó entre 2005 y 2010, la afectación es mucho mayor de hasta medio año. Sí hay una desaceleración en la expectativa de vida, y esto tiene que ver con el incremento de homicidios”, afirmó Gutiérrez Vázquez.
Esto significa que mientras las instituciones en el país hacen esfuerzos por combatir y dar tratamiento adecuado a quienes sufren enfermedades crónico-degenerativas para que los mexicanos vivan más años, la violencia y el aumento de las muertes por homicidio están echando atrás estos avances.