Investigadores de la Universidad de Guadalajara del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) encontraron alteraciones en las células renales de ratones, a los que se les dio a beber agua tomada del Río Santiago como la cascada de El Salto de Juanacatlán.
El agua estaba contaminada con cadmio, que es considerado por algunos investigadores como uno de los causantes de enfermedades renales en seres humanos.
El agua contaminada fue bebida por los ratones y sus primeras crías, y seis meses después se hicieron los cortes histopatológicos de los órganos de los ratones, explicó la doctora Aida Guerrero de León, investigadora de CUTonalá.
La investigadora detalló que el agua del río Santiago, en su recorrido de Chapala hasta las barrancas de Oblatos y Huentitán, reciben una serie de descargas de contaminantes industriales y aguas residuales urbanas.

Foto: Investigadoras de CUTonalá de la UdeG.
Destacó que la Comisión Estatal del Agua ha reportado microorganismos patógenos y parásitos, que tienen repercusiones graves en la salud pública. Se han encontrado también algunos contaminantes fisicoquímicos. El más importante es la materia orgánica que genera procesos, los cuales propician que haya más lirio acuático, lo que afecta al ecosistema del río.
Por el tipo de industria que se encuentra en el corredor industrial se puede deducir que tal vez haya presencia de algunos contaminantes emergentes como fármacos, nanoplásticos y plaguicidas, pero que actualmente no han sido monitoreados.