La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aclaró que el fenómeno luminoso observado la noche del sabado en varias regiones del país, incluyendo la Ribera de Chapala, no fue un meteorito ni un lanzamiento espacial, sino un bólido, es decir, un fragmento de asteroide que entra a gran velocidad a la atmósfera terrestre y se desintegra antes de impactar el suelo.
El espectáculo fue registrado por múltiples cámaras y celulares, que captaron una brillante bola de fuego surcando el cielo y dejando tras de sí un rastro de luz que sorprendió a cientos de testigos.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó que, tras realizar una revisión preliminar, no se encontró evidencia de impacto en territorio mexicano, lo que refuerza la teoría de que el objeto se desintegró en el aire.
Aunque inicialmente se especuló que se trataba de un meteorito, especialistas del Instituto de Geofísica de la UNAM precisaron que no hay indicios de colisión con la superficie terrestre. Según los expertos, lo que se observó fue un bólido: un fragmento de material rocoso que se desprende de un asteroide más grande y que, debido a su baja densidad y estructura frágil, suele desintegrarse al entrar en contacto con la atmósfera.
A pesar de su espectacular apariencia y de que pueden representar un riesgo en caso de impacto, los bólidos normalmente se consumen por completo antes de llegar al suelo, explicó la UNAM