En la comunidad de Agua Caliente, en el municipio de Poncitlán, un proyecto comunitario busca transformar la manera en que se construyen espacios públicos, utilizando materiales locales y técnicas sustentables inspiradas en la bioconstrucción.
El presidente municipal, Arturo Israel Ascencio Gómez, informó a través de sus redes sociales la firma de un convenio con el colectivo SANAAR —Salud Ambiental y Nutrición Agroecológica para Aliviar el Riñón— organización respaldada con financiamiento de la Unión Europea.
El acuerdo contempla la construcción de un comedor comunitario en Agua Caliente mediante métodos de bioconstrucción, una técnica que promueve el uso de materiales naturales y recursos disponibles en las propias comunidades para reducir costos y el impacto ambiental.
“Vamos a construir un comedor comunitario en la comunidad de Agua Caliente, pero todo esto va a ser a través de la bioconstrucción”, señaló el alcalde en un mensaje difundido en redes sociales. También explicó que los talleres permitirán enseñar a habitantes de la comunidad cómo utilizar materiales locales para proyectos de vivienda y construcción.
Como parte del proyecto, este lunes 18 de mayo se realizarán talleres gratuitos de bioconstrucción y autodiagnóstico en el atrio de la iglesia de Agua Caliente, dirigidos a personas interesadas en aprender técnicas de construcción sustentable.
En diversas regiones rurales de México, iniciativas de este tipo han comenzado a ganar presencia como alternativa frente al alto costo de materiales convencionales y la necesidad de generar proyectos comunitarios con menor impacto ambiental. En Poncitlán, el proyecto también busca fortalecer la participación de comunidades originarias mediante esquemas de colaboración social y capacitación local.