La profesora e investigadora Eva Angélica Guerra Ávalos, adscrita al Departamento de Turismo del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), destacó el crecimiento sostenido en la participación de la población local y de visitantes en actividades relacionadas con el turismo religioso, especialmente durante los meses de marzo y abril.
“Durante marzo de 2024, mes en que se celebró la Semana Santa, la Secretaría de Turismo de Jalisco (SECTURJAL) registró la llegada de 3 millones 146 mil personas. La mayoría acudió a destinos emblemáticos como San Juan de los Lagos y Guadalajara”, señaló la académica.
Jalisco es uno de los estados con mayor tradición en turismo religioso. Entre sus expresiones más representativas se encuentra La Romería, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2018, y que cada año convoca a más de 2 mil personas.
Otra de las rutas de mayor afluencia es la de Los Altos, que atrae a cerca de 7 millones de peregrinos anualmente al Santuario de la Virgen de San Juan de los Lagos, consolidando a este municipio como uno de los destinos más visitados junto con Guadalajara y Puerto Vallarta.
También destaca la Ruta del Peregrino, que culmina en el Santuario de la Virgen de Talpa y que, durante Semana Santa, recibe a más de dos mil personas, según detalló Guerra Ávalos.
“Estas peregrinaciones son realizadas mayoritariamente por personas del Área Metropolitana de Guadalajara —incluyendo municipios como Zapopan y Tonalá—, aunque también acuden devotos de otras partes del país y del extranjero. Muchos vienen atraídos por la fe, pero también por el valor cultural y arquitectónico de las rutas”, explicó.
En los últimos años, la capital del estado ha reforzado su oferta en turismo religioso. Desde la apertura del Paseo Alcalde, en el centro de Guadalajara, la SECTURJAL y el Arzobispado local han impulsado diversas actividades con el objetivo de fomentar el uso de espacios públicos y dinamizar la economía local.
“En el Paseo Alcalde y en general en el Centro Histórico se han desarrollado actividades culturales y representaciones religiosas como la Última Cena, el Lavatorio de Pies, el Vía Crucis y exposiciones alusivas al altar de la Virgen de Dolores, también conocido como ‘Los Incendios’”, comentó la investigadora.
Más allá del ámbito religioso, estas festividades también funcionan como un motor para promover el patrimonio cultural y gastronómico de la ciudad.
“Muchas personas aprovechan su visita para recorrer lugares como el Museo Cabañas o el Museo Regional de Guadalajara, que en 2024 registró una afluencia de 101 mil 795 visitantes, posicionándose como el décimo más visitado del país”, apuntó.
Finalmente, Guerra Ávalos subrayó que el turismo en la entidad muestra una tendencia al alza. Aseguró que la inversión en infraestructura turística, especialmente en pueblos mágicos y rutas religiosas, no solo beneficia a la economía, sino que también puede tener efectos positivos en la seguridad y cohesión social.